Con la intención de mejorar la calidad de los servicios que se prestan a la comunidad, la Cooperativa de Agua Potable y Otros Servicios Públicos de Henderson, implementó un nuevo tratamiento para el sistema de cloacas de la localidad.
“El Consejo de Administración de la institución, dispuso la búsqueda de un tratamiento para limpiar las cañerías del servicio de cloacas, y que a su vez, facilite el proceso de desagüe hacia las lagunas de tratamiento. Así, nos contactamos con Julián Ballarre, quien es Licenciado en Biotecnología y Especialista en el Tratamiento de Efluentes, perteneciente a la empresa IMPECSA S.R.L, quienes fabrican un concentrado de bacterias denominados SOLIBAC GR”, explicó, Fabio Risi, Gerente General de la cooperativa.
Es un tratamiento biotecnológico, que se basa en el agregado de bacterias dentro de la red para que trabajen biológicamente. “Estas bacterias están seleccionadas para degradar todo lo que es orgánico, para degradar más que nada grasas, aceites, toda materia orgánica que esté acumulada en la red cloacal, y que producen los taponamientos que no dejan fluir los líquidos”, señaló Julián Ballarre; y agregó, “además, el tratamiento de bioaumentación de bacterias, logra otro efecto, que es aumentar el diámetro efectivo de las cañerías porque van comiendo estos depósitos de grasa y van logrando que haya menos sólidos sediméntales en la parte inferior de los caños”.
Es importante señalar que las bacterias son bacterias son inocuas, es decir que son inofensivas para la salud de los seres vivos. Son bacterias que directamente fueron seleccionadas genéticamente. La puesta en funcionamiento del sistema se realiza a través de introducir bacterias en distintos puntos de la red cloacal, para que funcionen de forma conjunta y en paralelo.
Así lo manifiesta Julian Ballarre cuando dice que, “se eligen puntos estratégicos en donde suele haber mayores cúmulos de grasa, y también en la 4 estaciones de bombeo. Buscamos que las colonias de bacterias se distribuyan bien, y que estén el mayor tiempo posible dentro de la red. Por eso se eligieron siete puntos específicos, junto con el personal de la cooperativa. Fuimos abriendo las cámaras y colocando allí las bacterias para su mejor distribución”.
Además de mantener la afluencia de las cañerías, “estas bacterias trabajan con una ruta metabólica distinta, que disminuyen también los malos olores, que se ocasionan generalmente más en la época de calor. Por eso es un doble servicio que se brinda y de manera natural”, puntualizó Julián Ballarre, Licenciado en Biotecnología.
